Patrilda

Friday, July 20, 2007

LAS HORAS

Con su metro ochenta le veo llegar
me desviste con la mirada y me aprisiona en sus brazos
como si fuera a romperme los huesos
Y entonces me come a besos
sin dejar de repetirme cuánto me ha necesitado,
cuánto me quiere y cuánto le hizo falta mi respirar...
- Pero no la dejarías por mi, verdad?
... es la pregunta que mis labios no pronuncian, tan solo mi semblante...
Y la respuesta, tambien en su semblante sigue siendo
-Es que no puedo...
Y si recapitulo,
entonces me traslado al momento en que me prometi no volver a querer,
mucho menos amar...
Y repaso el juramento de no caer en el juego de extrañarlo,
de no necesitarlo
y de no sentir mas que pasion por el.
Y me veo derrotada,
perdiendo las batallas que siempre tuve por ganadas
Y me conformo con las horas que le roba a su vida,
a su trabajo, a su mujer y a destino...
Porque es ya mi necesidad. Porque lo quiero. Porque soy de el.
Y cuando al pasar las horas,
llega el momento de despedirnos
Solo permito que vea mi sonrisa,
aunque por dentro esté muriendo,
aunque agonice por arrancarlo de sus brazos
y tenerlo para siempre y por completo
Porque solo lo extraño dos veces en el día:
en la mañana y en la noche...
y las demás...
las demás estoy pensando en el

0 Comments:

Post a Comment

<< Home