Patrilda

Friday, September 30, 2005

TE QUIERO DEMASIADO



“Me quieres demasiado”... supone muchas cosas

Supone que el amor, puede ser excesivo... que amar en demasía es malo
Supone que estarías mejor con alguien que te quisiera menos
Con alguien que no se preocupara tanto por ti
Que no disfrutara tanto de tu compañia
Que le preocuparan menos tus problemas
Alguien a quien le importas menos, lo que tu seas, lo que te pase, que no le doleria tanto hacerte daño
O que no le doleria tanto perderte

Y yo te quiero demasiado

Soy asi, y si vas a estar conmigo, tenlo en cuenta, me preocuparé más que nadie por ti
Buscaré siempre tu compañia, porque la prefiero a ninguna otra
Siempre estaré ahi cuando tengas problemas, o cuando te sientas mal y necesites una llamada haciendo un poco la loca
Y serás la persona que más me importe, sin importar como seas o lo que pase, sufriendo si te hago daño

Y me dolería demasiado perderte

pues yo te quiero demasiado...

Wednesday, September 21, 2005

BRILLANDO


Si brillo, es porque tu estás cerca
si lo hago, es por ti, por tu cercanía
que me enciende el corazón, a pesar de las distancias,
a pesar de las ausencias...

Ya nunca estarás solo

Brillo, porque creo que así alcanzo tu corazón
y brillaré eclipsando al mismo Sol si es necesario,
para que sientas mi calor

Mas brillo para ti... no lo dudes...

Friday, September 09, 2005

VACIANDO EL CORAZON

Y si... a veces hay que vaciar el corazón para poder llenarlo. Aprender a vivir una temporada, que nunca se sabe lo que durará, con el alma hueca. Ser capaz de seguir adelante con algo tan pesado de arrastrar como un corazón demasiado ligero.

Respirar profundamente, y decidirse a volcarlo, dejar salir todo lo que atormenta, de golpe, sobre la mesa. Desparramar lo que se tiene dentro y verlo ahí, frente a ti, buscándote, acusándote incluso, aunque te cueste mantener la mirada.
Ir un día como cualquier otro, tomar la escoba y barrer hasta los rincones más escondidos. A pesar de que lo fácil que sería seguir acumulando historias sin resolver, y seguir mirando a otro lado.
Aunque lo cómodo, sería cerrarlo con llave, como esas maletas demasiado llenas a punto de estallar, en las que uno se sienta hasta que logra echar el cierre, y, que, desde fuera, nadie distinguiría de otra maleta vacía.

No es tarea sencilla reunir el suficiente valor para afrontar el vacío del día después de una crisis emocional, pero a veces ésa resulta ser la solución menos mala. El corazón, tan elástico él con las alegrías y las satisfacciones, de las que nunca tiene suficiente, tiene una capacidad variable, según la persona, pero limitada en lo que se refiere al sufrimiento.
Y cuando un corazón rebosa miedos, penas, desengaños y mentiras, termina por reventar. Y si no eres capaz de adelantarte a esa situación límite, terminas recogiendo los restos de la explosión, jirones irreconocibles de lo que fuiste, que te tocará pegar como buenamente puedas.
Y verás que sí, que vuelves a tener un corazón, o algo parecido a eso, pero tan maltrecho, tan receloso por lo que ocurrió, tan insensible, tan lleno de grietas y cicatrices que, a duras penas, será capaz de soportar de nuevo los vaivenes del día a día, lo bueno y lo malo, del resto de tu existencia...

Wednesday, September 07, 2005

FRUTA PROHIBIDA II


Y luego un dia pasamos a la realidad, dejándonos de juegos y enredos poco a poco fuimos tornando en caricias, abrazos y besos todo el preámbulo que habiamos andado.
Casi sin pensarlo, nos arrojaron juntos uno en los brazos de otro. Fue como si el mundo supiera que estabamos deseandonos. Nos dieron proyectos y trabajos que requerían tiempo y detalle, y así: entre detalle y detalle finalmente nos entregamos.

No fue una entrega rápida, ni ligera. Esto es lo maravilloso: que nos dimos el tiempo completo la primera vez... y la segunda y las mil que siguieron. Coincidimos en que nuestros cuerpos se llamaban entre sí para acogerse entre las caricias soñadas y las verdaderas...

Y luego seguías tu rutina de hombre casado. Algo que por cierto, no me sacaba de quicio, pero si me intrigaba. El pasar al comedor en donde por ende, rozarías mi cuerpo, era adrenalina pura. Buscando siempre el lugar en donde decirnos algo con la mirada, con los dedos, con pocas palabras pasó a ser uno de los juegos mas ansiados de ambos. Y luego las frases melosas con ella, como si hubiesen nacido el uno para el otro.

Tu mujer siempre estuvo echándote a mis brazos. Algo que hasta ahora, no he entendido... Durante ese tiempo, me hiciste el amor, cocinaste para mi, fuiste mi sombra, mi apoyo, mi equilibrio, mi placer... fuiste mio. (Y como en las películas... no hubo lugar que no fuera el mudo testigo de nuestros desvaríos). Y también fuiste de ella. Me confesó que te amaba como a nadie. Y aunque parezca tirana: no me importó.

Le diste a mi vida el toque playero del cual no voy a deshacerme. Me envolviste en redes de pasión y sé que te contagié de improvisaciones. Nos faltaba eso en nuestras vidas. Aun no podemos dejar de pensarnos. Y es que a pesar de que estamos en tiempos y circunstancias diferentes, ambos sabemos que de vernos, caemos nuevamente en el dulce placer del comienzo.

No ha habido una despedida y se que nunca la habrá. Eso es lo que mas he valorado en alguien. Sin remilgos ni reclamos. Sin cadenas ni propuestas. Simplemente el hoy... Es como tenerte y a la vez no, eres de las pocas personas a quien despues de haber amado, simplemente le abriria una y otra vez las puertas de mi alma.

Pero no eres mío, eres de ella y eres tan solo... una fruta prohibida.

Tuesday, September 06, 2005

OLVIDOS Y PERDONES

Cuando me preguntan si yo soy de la gente que perdona o si más bien tiendo a olvidar las ofensas, siempre me quedo sin saber qué decir.
Por un lado, yo no soy rencorosa, sencillamente porque me da mucha flojera el esfuerzo de anotar los daños y mantener la bitacora al día.
Además creo que en eso del rencor, sufre más el rencoroso que el otro: el causante, quien muchas veces ni siquiera es consciente de ser el responsable la agonía y el dolor que provoca.
Es más, me siento ridícula vengándome a diestra y siniestra; yo las venganzas las sirvo en caliente, en el momento de la pelea, en el punto mismo de la batalla.
Pero, por otro lado, también tengo buena memoria. Y una buena memoria a veces puede impedirte pasar página, olvidar lo malo y quedarte con lo bueno. Y a mí eso me cuesta. Y mucho.
Cuando algo se va a pique, soy incapaz de quedarme con los buenos momentos, todo lo contrario, la parte negativa cubre con su sombra todo lo bueno que hubo, y no soy capaz de recuperar lo recuperable.

Sip. Creo que perdono, más que nada por comodidad para conmigo misma, por indolencia, porque el desquite no me da placer ninguno...

Pero jamás olvido...

Friday, September 02, 2005

SOSTENIENDO LA MIRADA


Quizás te decepcioné, te partí el alma, pero ahora me miras y ves que mis ojos siguen siendo los mismos: limpios, capaces de sostenerte la mirada sin avergonzarse de haber hecho algo en lo que no creían.

Y das por buena la decepción, a pesar del dolor, del desasosiego, del silencio frío y distanciador, porque hasta entonces, cuando me mirabas y no me reconocías, seguí siendo yo: la misma de siempre.
Sin dobleces que me hubiesen favorecido. Sin decirte lo que querías oír. Sin mentiras.

Y es precisamente, por eso, por lo que aun me quieres...